|
Documents
sobre El Col.legi Oficial de
Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes
de la Comunitat Valenciana
L'any
2000, l'Associació de Bibliotecaris Valencians va iniciar el procés
de creació del Col.legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i
Documentalistes de la Comunitat Valenciana.
El
mes de maig de 2002 es publicaba en el D.O.G.V. l'avantprojecte de llei de
creació de l'esmentat col.legi i s'obria un periode de presentació
d'al.legacions al mateix.
Mentres
tant, l'Associació Valenciana d'Especialistes en Informació (AVEI)
mostraba la seua voluntat de participar en el procés de creació del
col.legi, sumant-se a la iniciativa de l'ABV.
Considerant
positiva esta convergència, de comú acord decidirem recabar l'opinió
d'altres col.lectius i de persones implicades en el món de la
biblioteconomia, l'arxivística, la documentació, la informació i la docència,
per tal de donar a coneixer esta iniciativa, veure-la des de tots els punts
de vista possibles i sumar voluntats per dur endavant este projecte.
La
creació del Col.legi Oficial respón a dos objectius fonamentals. Per
una part ser un lloc d'unió de tots els professionals, el més ample i al
mateix temps variat possible. Per altra, dotar-nos d'un instrument amb una
personalitat legal i jurídica important que ens permeta la defensa dels
interessos professionals dels col.legiats i potencie la nostra professió
davant la societat i les institucions.
El
Col.legi deu estar obert a tothom, deu ser el més plural possible i al
mateix temps ser un cos únic que represente en la seua diversitat a tota la
professió.
Per
aconseguir-ho volem comptar amb el concurs de totes les persones, inclús de
les institucions, que tenen en la biblioteconomia, l'arxivística i la
documentació l'eix de la seua vida professional.
Alguns
documents sobre el Col.legi:
Resolució
de la Conselleria de Justicia i Administracions Públiques per la que es
sotmet a informació pública la petició de creació del Col.legi.
Esborrany
del projecte de llei de creració del Col.legi Oficial de bibliotecaris,
arxivers i documentalistes de la Comunitat Valenciana.
Al.legacions
presentades per l'Associació d'Arxivers Valencians a la creació del
Col.legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes de la
Comunitat Valenciana:
Contestació
de l'Associació de Bibliotecaris Valencians a les al.legacions presentades
per L'Associació d'Especialistes en Informació (AVEI); per l'associació
de Tecnics Especialistes en Biblioteconomia, Arxivistica i Documentació
(TEBAD); i per diverses persones:
Contestació
de l’Associació de Bibliotecaris Valencians a les al.legacions
presentades per l'Associació d'Arxivers Valencians i diverses persones que
s'adhereixen a ella.
Informe
de la Direcció General del Llibre, Arxius i Biblioteques contestant a les
al.legacions presentades per l’Associació d’Arxivers Valencians
Entrevistes
amb els partits polítics i grups parlamentaris per explicar-los el projecte
del Col.legi Oficial
Inici
de página

RESOLUCIÓN
de 23 de abril de 2002, del conseller de Justicia y Administraciones Públicas,
por la que se resuelve someter a un período de información pública la
petición de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y
Documentalistas de la Comunidad Valenciana. [2002/S4671]
DOGV
número 4247, de fecha 13.05.2002
El
artículo 7 de la Ley 6/1997, de 4 de diciembre, de la Generalitat
Valenciana, de Consejos y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana,
y el artículo 8 del Decreto 4/2001, de 8 de enero, del Gobierno Valenciano,
por el que se aprueba su Reglamento de desarrollo, disponen que la creación
de colegios profesionales con ámbito de actuación en la Comunidad
Valenciana, sin perjuicio del ámbito territorial de los ya existentes, se
hará mediante Ley de la Generalitat Valenciana, previa audiencia de los
colegios profesionales existentes que puedan verse afectados.
La
profesión de bibliotecario, archivero y documentalista, desde que en 1983,
se efectuaron las transferencias de archivos y bibliotecas a la Generalitat
Valenciana, ha conocido un desarrollo continuado que ha posibilitado su
consolidación como una de las profesiones mayormente relacionadas con la
gestión del patrimonio documental y bibliográfico, la investigación, la
cultura y la información.
En
el ámbito académico, mediante el Real Decreto 912/1992, de 17 de julio, se
creó el titulo universitario oficial de Licenciado en Documentación y se
estableció las directrices generales propias de los planes de estudios
conducentes a su obtención, que vino a unirse a la titulación
Universitaria ya existente de Diplomado en Biblioteconomía y Documentación,
y ambos posteriormente fueron recogidos en el Real Decreto 1.954/1994, de 30
de septiembre, por el que se procede a la homologación de títulos a los
del catálogo de títulos universitarios oficiales creado por el Real
Decreto 1.497/1987, de 27 de noviembre.
La
Asociación de Bibliotecarios Valencianos, tiene su sede en Valencia y
agrupa actualmente a un colectivo importante de profesionales que cuentan
con estas titulaciones, y que ejercen como tales en el ámbito de la
Comunidad Valenciana.
Mediante
Asamblea General Extraordinaria de la citada asociación de 20 de mayo de
2000, se acordó iniciar los trámites oportunos para formular la petición
de creación del colegio profesional correspondiente, la cual se formalizó
ante los órganos competentes de la Generalitat Valenciana en materia de
colegios profesionales, con fecha 27 de julio de 2000.
La
petición reúne todos los requisitos y la documentación establecida por el
artículo 9 del citado Decreto 4/2002, de 8 de enero, del Gobierno
Valenciano, en el que se regula la petición de creación de un colegio
profesional. En particular los interesados justifican que concurre el interés
público para crear el colegio profesional que limite el ejercicio de la
profesión, en concreto, en que los bibliotecarios, archiveros y
documentalistas, son profesionales que desarrollan su actividad no sólo en
organismos e instituciones públicas, sino en entidades de carácter social
y empresas de carácter privado, y que es una profesión que cumple una
importante labor social, al estar relacionada con gestión del patrimonio
documental y bibliográfico, la investigación, la cultura y la información.
Asimismo consideran que la creación del colegio supondría la consolidación
de una profesión, y la profundización en la función social que realizan,
así como el desarrollo cultural de la Comunidad Valenciana.
Por
cuanto antecede, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 7 de la Ley
6/1997, de 4 de diciembre, en relación con el artículo 10 del Decreto
4/2002, de 8 de enero, del Gobierno Valenciano, por el que se aprueba su
reglamento de desarrollo, procede someter a información pública la petición
de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y
Documentalistas de la Comunidad Valenciana.
Por
todo lo expuesto, en uso de las competencias atribuidas por el Decreto
91/1999, de 30 de julio, del Gobierno Valenciano, por el que se aprueba el
Reglamento Orgánico y Funcional de la Conselleria de Justicia y
Administraciones Públicas, y por el artículo 10 del Decreto 4/2002, de 8
de enero, del Gobierno Valenciano, por el que se aprueba el Reglamento de
desarrollo de la Ley 6/1997, de 4 de diciembre, de Consejos y Colegios
Profesionales de la Comunidad Valenciana, resuelvo:
Primero.
Someter a información pública por un plazo de 1 mes, la petición de
creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y
Documentalistas de la Comunidad Valenciana, publicando en anexo a la
presente resolución, el borrador del anteproyecto de ley de creación, a
fin de que los titulares de derechos o intereses legítimos, individuales o
colectivos, que se consideren afectados por la creación del citado colegio
puedan formular las alegaciones que estimen pertinentes en el plazo
indicado.
Segundo.
Las alegaciones a las que se hace referencia en el apartado anterior, se
presentarán en el Registro General de esta Conselleria, sito en la calle
Historiador Chabás, núm. 2 de Valencia 46003, sin perjuicio de lo
dispuesto en el artículo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen
Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento
Administrativo Común.
Valencia,
26 de abril de 2002.– El conseller de Justicia y Administraciones Públicas:
Carlos González Cepeda.
Inici
de página

Esborrany
del projecte de llei de creració del Col.legi Oficial de bibliotecaris,
arxivers i documentalistes de la Comunitat Valenciana.
Anexo
Borrador
de anteproyecto de ley de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios,
Archiveros y Documentalistas de la Comunidad Valenciana.
Preámbulo
La
profesión de bibliotecario, archivero y documentalista, desde que en 1983,
se efectuaron las transferencias de archivos y bibliotecas a la Generalitat
Valenciana, ha conocido un desarrollo continuado que ha posibilitado su
consolidación como una de las profesiones mayormente relacionadas con la
gestión del patrimonio documental y bibliográfico, la investigación, la
cultura y la información.
Asimismo,
en el ámbito académico, mediante el Real Decreto 912/1992, de 17 de julio,
se creó el titulo universitario oficial de Licenciado en Documentación y
se estableció las directrices generales propias de los planes de estudios
conducentes a su obtención, que vino a unirse a la titulación
universitaria ya existente de Diplomado en Biblioteconomía y Documentación,
y ambos posteriormente fueron recogidos en el Real Decreto 1.954/1994, de 30
de septiembre, por el que se procede a la homologación de títulos a los
del catálogo de títulos universitarios oficiales creado por el Real
Decreto 1.497/1987, de 27 de noviembre.
La
Asociación de Bibliotecarios Valencianos, tiene su sede en Valencia y
agrupa actualmente a un colectivo importante de profesionales que cuentan
con estas titulaciones, y que ejercen como tales en el ámbito de la
Comunidad Valenciana. Mediante Acuerdo de la Asamblea General Extraordinaria
de la citada Asociación de 20 de mayo de 2000, se acordó iniciar los trámites
oportunos para formular la petición de creación del colegio profesional
correspondiente, la cual se formalizó ante los órganos competentes de la
Generalitat Valenciana en materia de colegios profesionales, con fecha 27 de
julio de 2000.
La
Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia ha informado favorablemente
acerca de la creación del colegio profesional que nos ocupa, entendiendo
que concurren las circunstancias adecuadas para ello, dado que recientemente
el Consejo de Europa, ha aprobado las pautas de la política bibliotecaria
en Europa, en las cuales indica que las bibliotecas constituyen un
componente esencial e irremplazable en la infraestructura cultural,
educativa, e informativa de una sociedad, y que son parte insustituible de
su patrimonio cultural, afirmación que puede hacerse extensible a los
archivos y servicios de documentación. Añadido a ello, cabe tener en
cuenta que las nuevas tecnologías, han provocado cambios muy importantes en
la profesión, y que fundamentan que la política de archivos y bibliotecas
actual esté basada en el derecho a la libertad de expresión y el acceso público
a la información, como derechos fundamentales de los ciudadanos.
El
artículo 7 de la Ley 6/1997, de 4 de diciembre, de la Generalitat
Valenciana, de Consejos y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana,
y el artículo 8 del Decreto 4/2001, de 8 de enero, del Gobierno Valenciano,
por el que se aprueba su Reglamento de desarrollo, disponen que la creación
de colegios profesionales con ámbito de actuación en la Comunidad
Valenciana, sin perjuicio del ámbito territorial de los ya existentes, se
hará mediante Ley de la Generalitat Valenciana, previa audiencia de los
colegios profesionales existentes que puedan verse afectados.
La
petición reúne todos los requisitos y la documentación establecida por el
artículo 9 del citado Decreto 4/2002, de 8 de enero, del Gobierno
Valenciano, en el que se regula la petición de creación de un colegio
profesional. En particular los interesados justifican que concurre el interés
público para crear el colegio profesional que limite el ejercicio de la
profesión, en concreto, en que los bibliotecarios, archiveros y
documentalistas, son profesionales que desarrollan su actividad no sólo en
organismos e instituciones públicas, sino en entidades de carácter social
y empresas de carácter privado, y que es una profesión que cumple una
importante labor social, al estar relacionada con gestión del patrimonio
documental y bibliográfico, la investigación, la cultura y la información.
Asimismo consideran que la creación del colegio supondría la consolidación
de una profesión, y la profundización en la función social que realizan,
así como el desarrollo cultural de la Comunidad Valenciana.
Artículo
1. Creación
Se
crea el Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de
la Comunidad Valenciana, como corporación de derecho público con
personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus
fines.
Artículo
2. Ámbito territorial
El
ámbito territorial del colegio profesional que se crea es el de la
Comunidad Valenciana.
Artículo
3. Ámbito personal
El
Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la
Comunidad Valenciana, agrupa a los profesionales que estén en posesión de
los títulos de diplomados en Biblioteconomía y Documentación y
licenciados en Documentación, previstos en el Real Decreto 1.954/1994, de
30 de septiembre, o con otro título extranjero equivalente debidamente
homologado. La integración debe realizarse de acuerdo con las leyes
reguladoras de los colegios profesionales.
Disposiciones
transitorias
Primera
Podrán
solicitar la incorporación al Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros
y Documentalistas de la Comunidad Valenciana, aquellos profesionales, que
sin estar en posesión de las titulaciones previstas en el artículo 3 de
esta Ley, acrediten de forma fehaciente una experiencia profesional de 2 años,
como bibliotecarios, archiveros, o documentalistas en bibliotecas, sistemas
bibliotecarios, archivos, centros de documentación o como profesores de
biblioteconomía, archivística y documentación en centros oficiales,
siempre que se solicite su incorporación en el plazo de 3 años a contar
desde la entrada en vigor esta ley.
Segunda
La
Asociación de Bibliotecarios Valencianos, en el plazo de seis meses desde
la entrada en vigor de la presente Ley, aprobará unos estatutos
provisionales del Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y
Documentalistas de la Comunidad Valenciana, en los que se regule la
convocatoria y el funcionamiento de la Asamblea Colegial Constituyente de la
que formarán parte todos los profesionales inscritos en el censo de
bibliotecarios, archiveros y documentalistas ejercientes en la Comunidad
Valenciana. La convocatoria se publicará en el Diari Oficial de la
Generalitat Valenciana.
Tercera
1.
La Asamblea Constituyente, en el plazo de seis meses desde la aprobación de
los estatutos provisionales, elaborará y aprobará los estatutos
definitivos del Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y
Documentalistas de la Comunidad Valenciana y elegirá a los miembros de los
órganos colegiales de gobierno.
2.
El acta de la Asamblea Constituyente se remitirá a la Conselleria de
Justicia y Administraciones Públicas o departamento competente en materia
de colegios profesionales e incluirá la composición de sus órganos de
gobierno y los estatutos del colegio, para que verifique su legalidad y
consecuente inscripción registral y publicación en el Diari Oficial de
la Generalitat Valenciana.
Disposición final
Única
La
presente Ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el
Diari Oficial de la Generalitat Valenciana.
Inici
de página

Al.legacions
presentades per l'Associació d'Arxivers Valencians a la creació del
Col.legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes de la
Comunitat Valenciana:
AL
HONORABLE SEÑOR CONSELLER DE JUSTICIA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS:
ASSOCIACIÓ D’ARXIVERS VALENCIANS, inscrita en el Registro
Provincial de Valencia de Asociaciones y Federaciones, en la Sección
Primera, con el núm. 10.554, ... y actuando en su nombre y representación
en este acto su presidenta Remedios ANTEQUERA BORREDÁ,
E
X P O N E :
Que
en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana núm. 4.247, de 13
de mayo de 2002, se ha publicado la resolución de 23 de abril, del
conseller de Justicia y Administraciones Públicas, por la que se somete a
información pública la petición de creación del Colegio Oficial de
Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la Comunidad Valenciana.
Que
la ASSOCIACIÓ D’ARXIVERS VALENCIANS agrupa a un colectivo importante de
profesionales de la archivística, que ejercen su actividad en la Comunidad
Valenciana. Forman parte de la Asociación archiveros municipales y
provinciales, archiveros de la Administración autonómica y archiveros
universitarios y eclesiásticos, además de profesores y estudiantes
universitarios. Los derechos e intereses de los profesionales asociados
pueden resultar afectados por la creación del citado colegio, razón por la
cual la Junta Directiva de la Asociación ha acordado, en su reunión de 15
de mayo de 2002, encomendar a su presidenta la formulación de alegaciones
que expresen la oposición de la Asociación a la creación del Colegio
Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la Comunidad
Valenciana (documento 1).
Que
con la capacidad y legitimación que derivan de lo expuesto, la ASSOCIACIÓ
D’ARXIVERS VALENCIANS formula las siguientes
A
L E G A C I O N E S :
Primera.
disconformidad con el presupuesto de la propuesta de creación del colegio,
de la existencia de la profesión de “bibliotecario, archivero y
documentalista”, dado que tradicionalmente, como en la actualidad,
constituyen profesiones distintas.
La
realidad de hecho en la que necesita apoyarse la petición de la Asociación
de Bibliotecarios Valencianos, de creación del Colegio Oficial de
Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la Comunidad Valenciana, es
la existencia de tal profesión –única– de “bibliotecario, archivero
y documentalista”.
Así
se desprende del tenor literal del segundo párrafo de la resolución de 23
de abril de 2002 por la que se anuncia esta información pública
(coincidente con el primer párrafo de la exposición de motivos del
borrador del anteproyecto de ley): “La profesión de bibliotecario,
archivero y documentalista, desde que en 1983, se efectuaron las
transferencias de archivos y bibliotecas a la Generalitat Valenciana, ha
conocido un desarrollo continuado que ha posibilitado su consolidación como
una de las profesiones mayormente relacionadas con la gestión del
patrimonio documental y bibliográfico, la investigación, la cultura y la
información”.
Pero
no es cierta esta realidad de una profesión única. Materialmente son tres
profesiones distintas (tres son las expresiones que las designan:
“bibliotecarios”, “archiveros” y “documentalistas”), o al menos
la profesión de archivero es diferente de la de bibliotecario y
documentalista, si es que estas dos no son actividades profesionales
diferenciadas.
Por
ello no es casualidad que existan una Asociación de Bibliotecarios
Valencianos (peticionaria de la creación del Colegio Oficial y en la
que se integran los profesionales bibliotecarios que ejercen su actividad en
la Comunidad Valenciana) y una ASSOCIACIÓ D’ARXIVERS VALENCIANS
(que asocia a los archiveros).
Pero
no se trata sólo de una apreciación superficial meramente terminológica.
Responde a una realidad indiscutible que es posible deducir,
fundamentalmente, de las propias diferencias conceptuales entre Archivos y
Bibliotecas y de las actividades que realizan y las funciones que cumplen
quienes sirven y gestionan unos y otras.
En
la Ley de la Generalitat Valenciana 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio
Cultural Valenciano, en los artículos 76 y 77 se determinan los bienes que
integran, en el primero, el patrimonio documental valenciano, y, en el
segundo, el patrimonio bibliográfico y audiovisual, dando lugar, en el artículo
80 de la Ley, a los dos conceptos distintos de “archivos” y
“bibliotecas”, que a su vez conducen a dos marcos de cooperación
institucional diferenciados: el Sistema Archivístico Valenciano y el
Sistema Bibliotecario Valenciano (artículo 81).
Mientras
los archivos son “los conjuntos orgánicos de documentos, o la agrupación
de éstos, reunidos por las entidades públicas y por los particulares en el
ejercicio de sus actividades, cuya utilización está dirigida a la
investigación, la cultura, la información o la gestión administrativa”,
así como “las instituciones culturales cuyo objeto es la reunión,
conservación, clasificación, ordenación y divulgación, con fines de esta
naturaleza, de los mencionados conjuntos orgánicos” (artículo 80.1);
las bibliotecas son “las instituciones culturales donde se reúnen,
conservan, catalogan, clasifican y divulgan colecciones o conjuntos de
libros, manuscritos y materiales bibliográficos, hemerográficos o
reproducidos por cualquier medio para su consulta en sala pública o
mediante préstamos temporal, con fines de investigación, educación,
información y difusión cultural” (artículo 80.2).
Siendo
instituciones distintas, diferentes son también la naturaleza, contenido y
orientación de las funciones y servicios profesionales especializados que
demandan su funcionamiento y gestión.
No
hay mejor prueba de ello que el ejemplo que ofrece la Administración
General del Estado, en relación con la que sobra cualquier justificación
acerca de la importancia de las funciones archivística y bibliotecaria que
en la misma se cumplen, con una extensa experiencia acumulada en cada uno de
los dos ámbitos, que no admite comparaciones.
En
la función pública estatal, dentro del Cuerpo Facultativo de Archiveros,
Bibliotecarios y Arqueólogos se distinguen, al no ser una única profesión,
tres Secciones distintas: Sección Archivos, Sección Bibliotecas y Sección
Arqueología, con vías de acceso separadas, en las que los temas de la
oposición responden a los diferentes contenidos materiales de sus
respectivas ciencias. Se aportan, como documentos 2 y 3,
copia de la publicación en el Boletín Oficial del Estado de sendas
Resoluciones de 16 de marzo de 1987, de la Secretaría de Estado para la
Administración Pública, por la que se convocan pruebas selectivas para
ingreso en el referido Cuerpo, pero respectivamente para la Sección
Archivos y para la Sección Bibliotecas, en cuyos anexos figuran los
diferentes temarios.
A
este modelo responden aquellas Comunidades Autónomas que han configurado su
función pública de acuerdo con un sistema estructurado en cuerpos. Así
por ejemplo en la Comunidad de Madrid en la que dentro del Cuerpo de Técnicos
Superiores Facultativos de Archivos, Bibliotecas y Museos se diferencia la
Especialidad de Archivos, con oposiciones de ingreso diferenciadas de las de
los bibliotecarios y museólogos. Como documento 4 se aporta
copia de la publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid
de la Orden 1909/2001, de 8 de octubre, de la Consejería de Justicia y
Administraciones Públicas, por la que se convocan pruebas selectivas para
ingreso en el Cuerpo de Técnicos Superiores Facultativos de Archivos,
Bibliotecas y Museos, Especialidad de Archivos, de Administración Especial,
Grupo A, de la Comunidad de Madrid, en cuyo Programa del anexo puede
apreciarse la especialidad de los contenidos propios de la Archivística.
En
el cuarto párrafo de la exposición de motivos del borrador del
anteproyecto de ley de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios,
Archiveros y Documentalistas de la Comunidad Valenciana se constata que
“la Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia ha informado
favorablemente acerca de la creación del colegio profesional”, y
efectivamente en las últimas semanas, con ocasión del anuncio del trámite
en el que se formulan estas alegaciones, la Dirección General del Libro,
Archivos y Bibliotecas de la Conselleria de Educación y Cultura ha
informado a la ASSOCIACIÓ D’ARXIVERS VALENCIANS que efectivamente se
emitió el informe preceptivo el 21 de agosto de 2000, pero vierte asimismo
la consideración de que en la creación del colegio hay “diferentes
profesiones implicadas”. Una apreciación semejante requiere
inevitablemente, en pro de una correcta tramitación del anteproyecto de
ley, que se recabe informe complementario a dicho centro directivo acerca de
si considera que efectivamente las profesiones de archivero y bibliotecario
son profesiones material o sustancialmente diferenciadas.
Segunda.
las actividades de bibliotecario, archivero y documentalista no pueden
someterse a colegiación, a falta de su reglamentación previa por la
legislación estatal básica que las configure formalmente como profesiones
de acceso restringido a quienes acrediten unas titulaciones específicas, y
les reserve determinadas atribuciones.
El
artículo 36 de la Constitución señala que la ley regulará “el
ejercicio de las profesiones tituladas”, sin precisar si deberá ser
una ley del Estado o de las Comunidades Autónomas. Pero ya el artículo
149.1.30ª reserva en exclusiva al Estado la “regulación de las
condiciones de obtención, expedición y obtención de los títulos académicos
y profesionales”, y además son a tener en cuenta los siguientes dos
preceptos constitucionales:
Artículo
149.1.1ª. (Es competencia exclusiva del Estado) “la regulación de las
condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en
el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes
constitucionales”.
Artículo
139: “1. Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones
en cualquier parte del Estado. 2. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas
que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y
establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el
territorio nacional”.
De
ello es posible concluir que corresponde al Estado establecer el régimen básico
del ejercicio de las profesiones, que podrá ser desarrollado normativamente
por las Comunidades Autónomas.
Así
parece interpretar la distribución competencial en la materia la Ley de la
Generalitat Valenciana 6/1997, de 4 de diciembre, de Consejos y Colegios
Profesionales de la Comunidad Valenciana, que en su artículo 1 condiciona
el régimen de los colegios profesionales de la Comunidad Valenciana a “la
legislación básica del Estado y (..) las leyes que regulen la profesión
de que se trate”, y en el artículo 2 establece que “las
profesiones colegiadas se ejercerán de conformidad con lo establecido en la
legislación básica del Estado”. La idea la ha recogido con mayor
claridad, expresando la posición del Gobierno Valenciano sobre esta cuestión,
el artículo 9.5 del Reglamento de desarrollo de la Ley 6/1997, de Consejos
y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana, aprobado por Decreto
4/2002, de 8 de enero, del Gobierno Valenciano, según el cual en la petición
de creación de un nuevo Colegio Profesional “deberá incorporar (..) la
titulación académica o profesional o, su caso, los requisitos que exigen
las leyes a quienes pretendan ejercer la profesión como colegiados”.
Y no parece discutible que entra en el ámbito de lo básico la decisión
general de restringir el acceso a una profesión a determinadas
titulaciones.
En
este marco normativo, que alcanza según lo visto al marco constitucional,
no resulta comprensible la petición o propuesta de creación de un Colegio
Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la Comunidad
Valenciana, cuando el ejercicio de dichas actividades no se encuentra
restringido por normas con rango de ley (ni en cuanto a titulación académica
o profesional ni en cuanto a otros requisitos), y apenas existen unas normas
reglamentarias que establecen los títulos universitarios oficiales de
diplomados en Biblioteconomía y Documentación y de licenciado en
Documentación, pero sin disposición normativa, ni legal ni reglamentaria,
que vincule dichas titulaciones a profesión alguna, y mucho menos a la de
archivero, vinculación que no puede suponerse sin más. La existencia de
una titulación académica no conlleva, necesariamente, la de una profesión
titulada; la existencia de esta última requiere de una decisión legal
expresa.
Ahora
bien, a los bibliotecarios y documentalistas incumbe, y sólo a ellos,
admitir la identificación de su profesión o profesiones con dichas
titulaciones determinantes de la colegiación -según los términos de la
petición de creación del Colegio-, pero entonces que se limite el Colegio
Oficial a los Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana,
renunciando a la inclusión indebida de los archiveros valencianos.
Esta
última opción de creación de un Colegio de Bibliotecarios y
Documentalistas parece haber sido la elegida por Cataluña ante la
imposibilidad de acoger a los archiveros bajo los títulos académicos
correspondientes a Biblioteconomía y a Documentación.
Tercera.
ausencia de justificación de la concurrencia de interés público para
crear un colegio profesional que limite el ejercicio de las actividades de
bibliotecario, archivero y documentalista, dado que estas profesiones sólo
obtienen todavía un reconocimiento formal en el ámbito de las
administraciones públicas.
El
anteriormente citado artículo 9.5 del Reglamento de desarrollo de la Ley
6/1997, de Consejos y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana,
dispone que la petición de creación de un nuevo Colegio Profesional deberá
incorporar “una memoria en la que se deberá motivar y justificar, el
interés público que concurre para crear el Colegio Profesional que limite
el ejercicio libre de la profesión, así como la necesidad o conveniencia
de creación de dicho Colegio”.
A
estos efectos, tanto en la resolución de 23 de abril de 2002, del conseller
de Justicia y Administraciones Públicas, por la que se somete a información
pública la petición de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios,
Archiveros y Documentalistas de la Comunidad Valenciana, como en el último
párrafo del preámbulo del borrador del anteproyecto de ley para dicha
creación, se señala que “los interesados justifican que concurre el
interés público para crear el colegio profesional que limite el ejercicio
de la profesión, en concreto, (1) en que los bibliotecarios, archiveros y
documentalistas, son profesionales que desarrollan su actividad no sólo en
organismos e instituciones públicas, sino en entidades de carácter social
y empresas de carácter privado, y (2) que es una profesión que cumple una
importante labor social, al estar relacionada con gestión del patrimonio
documental y bibliográfico, la investigación, la cultura y la información”,
así como que “consideran que (3) la creación del colegio supondría la
consolidación de una profesión, y la profundización en la función social
que realizan, así como (4) el desarrollo cultural de la Comunidad
Valenciana”.
En
esta justificación de la propuesta de creación del colegio se confunden
deseos con realidades, se presenta la creación de un colegio profesional
como el premio o el reconocimiento a la labor que desempeña la profesión,
y se ignoran los fines esenciales de los colegios profesionales de acuerdo
con el artículo 4 de la Ley de la Generalitat Valenciana 6/1997, limitándose
a expresar unos fines públicos generales (“el desarrollo cultural de la
Comunidad Valenciana”) a los que poco puede contribuir la creación de una
Corporación profesional que ordene la profesión, vigile su ejercicio y
defienda y represente los intereses profesionales de sus colegiados.
Actualmente,
debe admitirse, las profesiones de bibliotecario, archivero y documentalista
se desarrollan formalmente como tales, casi de forma exclusiva, en el ámbito
de las Administraciones públicas, si bien es cierto que las funciones
propias de archivo y documentación se cumplen asimismo en el sector
privado, y de modo creciente reconocen estas funciones en las corporaciones
empresariales de mayor envergadura como propias e integrantes de unas
profesiones especializadas, las de archivero y documentalista (aunque en
todo caso en régimen de relación laboral, y no como prestación de
servicios en el ejercicio libre de la profesión).
Ésta
es hoy la realidad, y mayormente en lo que respecta a los bibliotecarios. Así
está reconocido implícitamente en la motivación de la creación del
Colegio Oficial, en la resolución que somete la petición a información pública
y en el preámbulo (párrafo primero) del borrador del anteproyecto de ley,
al mencionarse “las transferencias de archivos y bibliotecas a la
Generalitat Valenciana”, naturalmente archivos y bibliotecas públicos,
servidos por archiveros y bibliotecarios funcionarios.
Ante
esta realidad es oportuno referirnos a la reciente Sentencia núm. 116
dictada el 31 de enero de 2002 por la Sección Primera de la Sala de lo
Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad
Valenciana, en el recurso contencioso-administrativo interpuesto en relación
con la adaptación a la Ley de Colegios Profesionales de la Comunidad
Valenciana de los Estatutos del Colegio de Secretarios, Interventores y
Tesoreros de la Administración Local con habilitación de carácter
nacional de Valencia. Algunas consideraciones de esta Sentencia, muy
acertadas, son aplicables a la pretensión de creación del Colegio Oficial
de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas, profesionales que
mayoritariamente ejercen su actividad como funcionarios, o al menos en
organismos e instituciones públicas:
“(FUNDAMENTO
DE DERECHO) CUARTO.- La base asociativa de los Colegios profesionales está
constituida por aquellos que ejercen la profesión, en libre competencia y
despacho abierto al público, en régimen de derecho privado.
De
aquí que la actividad de aquellos profesionales que se limitan
exclusivamente a prestar sus servicios a la Administración, como
funcionarios, sometidos a una relación administrativa de sujeción
especial, es totalmente ajena al fin de los Colegios Profesionales, que no
es otro que la ordenación y regulación del ejercicio privado de las
profesiones.
Por
ello, la Ley 7/1997, de 14 de abril, de medidas liberalizadoras en Materia
de Suelo y Colegios Profesionales, en su artículo 5º viene a modificar el
artículo 2.1 de la LCP, diciendo así: ‘El ejercicio de las profesiones
colegiadas se realizará en régimen de libre competencia y estará sujeto,
en cuanto a la oferta de sus servicios y fijación de su remuneración, a la
ley sobre defensa de la competencia, y competencia desleal. Los demás
aspectos del ejercicio profesional continuarán rigiéndose por la legislación
general y específica sobre la ordenación sustantiva propia de cada profesión
aplicable’.
Todo
ello indica que, a raíz de dicho cambio normativo, se ha cualificado con
mayor precisión cual fuere el concepto, y que es lo que debe entenderse
comprendido bajo los términos ‘profesiones colegiadas’, de manera que,
a partir de 1997, solo pueden entenderse como tales, a aquellas que, son
susceptibles de ejercerse en libre competencia, lo que, desde luego, no es
el caso de los Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración
Local.
De
otra parte, un Colegio de Funcionarios, en el sentido que aquí se
contempla, está materialmente imposibilitado para ejercer la mayor parte de
las funciones públicas que el legislador le encomienda a los Colegios
Profesionales, y así ocurre con:
a).-
La ordenación de la profesión, que corresponde a la administración pública
y, es la única competente para controlar el acceso a la función pública
de estos profesionales y ordenar su actividad. (Artº 5 “f” de la LVCP
6/97)
b).-
La potestad disciplinaria, que corresponde a la Administración.
c).-
la adopción de medidas dirigidas a impedir la competencia desleal, de
impensable aplicación a quienes no intervienen en el marco de la
competencia. (Artº 5 “c” de la LVCP 6/97)
d).-
La regulación y cobro de los honorarios, que es materia ajena a quienes no
los perciben. (Artº 5 “n” de la LVCP 6/97)”.
Todo
ello es plenamente referible a la propuesta de creación del Colegio Oficial
de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la Comunidad Valenciana,
con la matización de que en este caso no esencial a estas profesiones la
condición funcionarial (como en el caso de la Sentencia), pero que en la
realidad un porcentaje elevadísimo de dichos profesionales presta sus
servicios en las Administraciones públicas, con lo que es un condicionante
fundamental de la decisión acerca de la petición de creación del colegio,
que nacería sustancialmente vacío de las funciones propias de los colegios
profesionales, según se expresan estas funciones en el artículo 5 de la
Ley 6/1997, de Consejos y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana,
al no integrar profesionales en el ejercicio libre de su profesión, sino
mayoritariamente funcionarios o, a lo sumo, aunque escasamente, trabajadores
por cuenta ajena en régimen laboral.
Cuarta.
la asociación de bibliotecarios valencianos no representa en absoluto a los
archiveros valencianos, por lo que carece de legitimación para proponer la
creación o para redactar los estatutos de un colegio oficial que incluya a
estos profesionales.
En
el artículo 9 (apartados 1 a 4) del Reglamento de desarrollo de la Ley
6/1997, de Consejos y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana, es
explícita la exigencia de que la petición de creación de un nuevo colegio
profesional se formule por los profesionales interesados, sea individual o
colectivamente, pero en todo caso ostentando la condición profesional para
la que se solicita la creación del nuevo colegio.
La
petición presentada por la Asociación de Bibliotecarios Valencianos, de
creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y
Documentalistas de la Comunidad Valenciana, no cumple dicha exigencia, y por
tanto no debiera ser tramitada, al extenderse a profesiones, como la de
archivero, respecto de las que no ostenta la titularidad de ningún interés
ni puede invocar ninguna representación.
Por
otra parte, el artículo 36 de la Constitución exige el funcionamiento
democrático de los colegios profesionales, mandato que radicalmente
incumple la disposición transitoria segunda al encomendar a la Asociación
de Bibliotecarios Valencianos la aprobación de los estatutos provisionales
del Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la
Comunidad Valenciana, discriminando y negando la participación a los
archiveros, una de las profesiones comprendidas en el ámbito de la
eventualmente nueva Corporación.
Por
las razones expuestas, la ASSOCIACIÓ D’ARXIVERS VALENCIANS solicita se
rechace continuar la tramitación del anteproyecto de ley de creación del
Colegio Oficial de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de la
Comunidad Valenciana, y se resuelva archivar la petición de creación
presentada por la Asociación de Bibliotecarios Valencianos.
Valencia,
a once de junio de dos mil dos.
Inici
de página

L'Associació
de Bibliotecaris Valencians a les al.legacions presentades per L'Associació
d'Especialistes en Informació (AVEI); per l'associació de Tecnics
Especislistes en Biblioteconomia, Arxivistica i Documentació (TEBAD); i per
diverses persones:
Conselleria
de Justícia i Administraciones Públiques
Secretaria
General
Serveis
d’Entitats Jurídiques
Col·legis
Profesionals
N/Ref.:
6/2000 -C
AL
SERVEI D’ENTITATS JURÍDIQUES - SECRETARIA GENERAL DE LA CONSELLERIA DE
JUSTÍCIA I ADMINISTRACIONS PÚBLIQUES
SECCIÓ
COL·LEGIS PROFESSIONALS
(C/
Historiador Chabás, 2, Valencia, 46003)
En FRANCESC RODRIGO COMES, President de l’Associació
de Bibliotecaris Valencians,... respetuosament us EXPOSA:
Que
el 25 de Juny de 2002 he rebut notificació de l’escrit enviat per
la Secretaria General del Servei d’Entitats Jurídiques al que
s’adjunten les alegacions presentades al borrador de l’Avantprojecte de
Llei de Creació del Col·legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i
Documentalistes de la Comunitat Valenciana publicat al Diari Oficial de la
Generalitat Valenciana de 13 de Maig de 2.002, a l’efecte de comunicar-nos
que en el termini de 10 dies podem efectuar les alegacions que estimem
oportunes.
Que mitjançant el present escrit, evacuem el trasllat conferit, i
dins del termini concedit, efectuem les següents
AL.LEGACIONS
PRIMERA.-
Respecte a les alegacions presentades per l’Associació Valenciana
d’Especialistes en Informació (AVEI).-
Inici
de página
1.
ESMENA SOL·LICITADA PER AVEI:
-
Disposició Transitòria Segona. Sol·liciten formar
part en la redacció dels estatuts provisionals.
2.
CONTESTACIÓ PER L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS :
-
L’Associació de Bibliotecaris Valencians no s’oposa a l’esmena
sol·licitada per l’AVEI, i està d’acord amb la integració de
la mateixa en el text del projecte de la Llei de creació del Col·legi
Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes.
Ens pareix positiu la volumptat de participar en el present procés de
creació del Col·legi Oficial de totes aquelles Associacions que així ho
manifesten i ho estimen oportú.
3.- PROPOSTA DE L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS:
- Per esta associació no es presenten objeccions a la sol·lictud de
l’AVEI.
SEGONA.- Respecte a les alegacions formulades per els Tècnics
Especialistes en Biblioteconomia, Arxivística i Documentació (TEBAD).-
1. ESMENA SOL·LICITADA PER TEBAD:
- Article 3. Àmbit personal: Mitjançant l’esmena sol·licitada
per TEBAD es preten que es contemple a l’àmbit personal de la Llei la
Titulació de Tècnic Especialista en Biblioteconomia, Arxivística i
Documentació per a qué este col·lectiu puga formar part del Col·legi
Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes.
2. CONTESTACIÓ PER L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS :
- L’Associació de Bibliotecaris Valencians s’oposa a l’esmena
sol·licitada per TEBAD, en base als següents arguments:
a) La Titulació de Tècnic Especialista en Biblioteques, Arxius i
Documentació no és cap titulació universitària, bé en el grau de
llicenciat, bé en el de diplomatura.
b)
Així mateix, a l’àmbit acadèmic, ens trobem únicament amb la
titulació universitària oficial de Llicenciat en Documentació,
aprobada mitjançant el Reial Decret 912/1992, de 17 Juliol i la titulació
de Diplomat de Biblioteconomia i Documentació, anterior a la primera
(Reial Decret 1.497/1987, de 27 de novembre). Este dos titulacions fòren
homologades com a titulacions universitàries oficials pel Reial Decret
1.594/1.994 de 30 de Septembre.
c)
L’Associació de Bibliotecaris Valencians en cap moment dubta de la importància
i relevància del treball realitzat per este col·lectiu i de la seua
contribució al desenvolupament cultural de la Comunitat Valenciana.
d)
El Borrador de l’Avantprojecte recull a la Disposició Transitòria
Primera la possibilitat d’incoporar-se al Col·legi Oficial, en un termini
de 3 anys des de l’entrada en vigor de la mateixa, de tots aquells
professionals que, malgrat no tindre les titulacions acadèmiques
previstes a l’article 3, acrediten una experiència professional mínima
de 2 anys com a :
- bibliotecaris, arxivers, documentalistes en biblioteques, sistemes
biblotecaris, arxivers i centres de dcoumentació.
- professors de biblioteconomia, arxivística o documentació en centres
oficials.
Per tant, els membres de l’Associació TEBAD, que tal i com manifesten,
hagen desenvolupat estes tasques en un període de 2 anys formaran part del
Col·legi Oficial mitjançant la present Disposició Transitòria. Així,
el seu accés al Col·legi Oficial està més que garantit.
e) Igualment, i en tant en quant, integra l’esperit i finalitat de la
creació del Col·legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes
incorporar al major nombre de persones que acrediten les condicions
assenyalades, i per a garantir l’accés al mateix del col·lectiu de Tècnics
Especialistes que acrediten estos requisits, proposem ampliar el termini
de sol·licitud d’incorporació al Col·legi Oficial per la via de la
Disposició Transitória Primera a 5 anys.
3.- PROPOSTA DE L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS:
-
Modificació de la Disposició Transitòria Primera en el termini
d’incorporació al Col·legi. Així doncs, la part final de la
Disposició quedaria redactada d’esta forma:
“ (...), sempre que sol·licite la seua incorporació en el termini de 5
anys a comptar des de l’entrada en vigor d’esta Llei”.
TERCERA.- Respecte a les alegacions formulades per Esperanza López
i altres.-
1.
ESMENES SOL·LICITADES PER ESPERANZA LÓPEZ I ALTRES:
a) - Article 3. Àmbit personal : Mitjançant l’esmena sol·licitada
es preten que es contemple a l’àmbit personal de la Llei als Facultatius
i Ajudants d’Arxius i Biblioteques per a qué este col·lectiu puga
formar part del Col·legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i
Documentalistes, justificant-la en l’alta exigència de les oposicions que
realitzaren estes persones.
b) – Disposició Transitòria Primera: Respecte a la incorporació
per la via de la Disposició Transitòria es sol·licita lo següent:
1.- Ampliar l’experiència professional del sol·licitants a 3 anys i que
siga avalada per la Institució on s’hatja realitzat.
2.- Excloure al professorat de biblioteconomia, arxivística i documentació.
2.
CONTESTACIÓ PER L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS :
A) - Respecte a l’esmena sol·licita sobre l’article 3:
a)
Els Facultatius i Adjudants d’Arxius i Biblioteques si bé han passat unes
oposicions dificultoses per a obtindre esta categoria administrativa, la
mateixa no pot equiparar-se a les titulacions universitàries de Llicenciat
en Documentació i de Diplomat de Biblioteconomia i Documentació.
Als Facultatius i Adjudants d’Arxius i Biblioteques no se’ls exigia
estar en possessió de les titulaciones assenyalades per l’articles 3 al
temps de l’oposició, per tant, el fet d’haver obtés aquesta oposició
no significa tindre les titulacions assenyalades.
b)
El Borrador de l’Avantprojece recull a la Disposició Transitòria Primera
la possibilitat d’incoporar-se al Col·legi Oficial, en un termini de 3
anys des de l’entrada en vigor de la mateixa, de tots aquells
professionals que, malgrat no tindre les titulacions acadèmiques previstes
a l’article 3, acrediten una experiència professional de 2 anys com a :
- bibliotecaris, arxivers, documentalistes en biblioteques, sistemes
biblotecaris, arxivers i centres de documentació,
- professors de biblioteconomia, arxivística o documentació en centres
oficials.
Per tant, els Facultatius i Adjudants d’Arxius i Biblioteques, que
tal i com manifesten, han desenvolupat estes tasques en el període mínim
de 2 anys formaran part del Col·legi Oficial a través de la present
Disposició Transitòria, sense cap mena de problema.
c) Així mateix, i en tant en quant, integra l’esperit i finalitat de la
creació del Col·legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes
integrar al major nombre de persones que acrediten les condicions
assenyalades, i per a garantir l’accés al mateix del col·lectiu de Facultatius
i Adjudants d’Arxius i Biblioteques que acrediten estes condicions,
proposem ampliar el termini de sol·licitud d’incorporació al Col·legi
Ofical per la via de la Disposició Transitòria Primera a 5 anys.
B) Respecte a l’esmena sol·lictada sobre la Disposició
Transitòria Primera:
a) Entenem que l’experiència professional de 2 anys desenvolupant les
tasques descrites és garantia suficient per a poder formar part del Col·legi.
Ampliar-la a 3 anys suspossaria d’eixar fòra a tot una sèrie de gent
interessada en formar part del Col·legi, amb la capacitat professional
suficientment acreditada, mermant greument els principis d’igualtat i
oportunitat.
b) A més a més, la mateixa Disposició assenyala que les persones que sol·liciten
incorporar-se al Col·legi acreditaran el dos anys d’experiència
professional de forma fehacent.
c) La qualificació professional dels professors universitaris és competència
de les universitats i no de l’Associació de Bibliotecaris ni del
Col·legi Professional, extralimitant-se al mateix la regulació de la
qualificació d’este col·lectiu. Per la seua part, la Disposició
Transitòria Primera, exigeix una experiència mínima d’almenys 2 anys
desenvolupant les tasques de professors de biblioteconomia, arxivística i
documentació per poder incorporar-se al Col·legi.
3.- PROPOSTA DE L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS:
L’Associació de Bibliotecaris s’oposa a les esmenes sol·licitades
per Esperanza López i altres, sol·licitant la seua desestimació a la
Secció de Col·legis Profesionals de la Secretaria General del Servei
d’Entitats Jurídiques.
CUARTA.-
Respecte a les alegacions formulades per Carolina Sevilla Merino.-
1.
ESMENES SOL·LICITADES PER CAROLINA SEVILLA MERINO:
A) - Article 3. Àmbit personal : Mitjançant l’esmena sol·licitada
es preten que es reflexe a l’article 3 una breu descripció de les tasques
que realitzen els arxivers i bibliotecaris, a més d’una equiparació amb
una sèrie de funcionaris.
B) - Disposició Transitòria Primera: S’oposa a la
incorporació per esta via dels professors de biblioteconomia, arxivística
i documentació.
2.
CONTESTACIÓ PER L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS :
A) – A l’esmena referent a l’Article 3 :
a) La finalitat de l’article 3 és regular l’àmbit personal de la Llei,
es a dir, quines persones podran incorporar-se al Col·legi. Per tant, les
tasques i funcions dels bibliotecaris, arxivers i documentalistes venen
regulades en la normativa pròpia de cadascuna de estes titulaciones. A més,
la pròpia Exposició de Motius del Avantprojecte de Llei reflexa les
tasques que desenvolupa este col·lectiu i la seua relevància i importància.
No té sentit lògic i trenca la sistemàtica de la Llei introduir la
modificació sol·licitada.
b) Per altra part, la finalitat del Col·legi, atenent a allò que disposa
la Llei de Col·legis Professionals, es regular una professió i no una
escala o categoria de funcionaris, que ve regulada per el seu propi Estatut
Funcionarial. Així, ens oposem a que es reflexé l’esmentada equiparació
en el text normatiu.
B) A l’esmena referent a la Disposició Transitória Primera:
-
La qualificació professional dels professors universitaris és competència
de les universitats i no de l’Associació de Bibliotecaris ni del
Col·legi Professional, extralimitant-se al mateix la regulació de la
qualificació d’este col·lectiu. Per la seua part, la Disposició
Transitòria Primera, exigeix una experiència mínima d’almenys 2 anys
desenvolupant les tasques de professors de biblioteconomia, arxivística i
documentació per poder incorporar-se al Col·legi.
3.-
PROPOSTA DE L’ASSOCIACIÓ DE BIBLIOTECARIS VALENCIANS:
L’Associació de Bibliotecaris s’oposa a les esmenes sol·licitades
per Carolina Sevilla Merino, sol·licitant la seua desestimació a la
Secció de Col·legis Profesionals de la Secretaria General del Servei
d’Entitats Jurídiques.
QUINTA.- Esmena sol·licitada per l’Associació Valenciana
de Bibliotecaris a la Disposició Transitòria Segona.-
Per una part, la Disposició Transitòria Segona assenyala que formaran part
de l’Assemblea Constituent tots els professionals inscrits en el
cens de bibliotecaris, arxivers i documentalistes exercents a la Comunitat
Valenciana, i per l’altra, la Disposició Transitòria Tercera
apunta que correspondrà a l’Assemblea Constituent l’aprovació dels
estatuts provisionals.
En canvi, hui per hui, no existeix cap cens de bibliotecaris, arxivers
i documentalistes en exercici a la Comunitat Valenciana, per tant, entenem
que l’Assemblea Constituent estarà formada pels associats de les
Associacions que redacten els estatuts provisionals.
En conseqüència proposem que la Disposició Transitòria Segona assenyale
que :
“ (...) en els que es regule la convocatòria i funcionament de
l’Assemblea Constituent de la que formaran part els membres de les
associacions redactores dels estatuts provisionals.”.
Així doncs, i en virtud del antecedents descrits anteriorment,
SOL·LICITE AL SERVEI D’ENTITATS JURÍDIQUES DE LA CONSELLERIA DE
JUSTÍCIA I ADMINISTRACIONS PÚBLIQUES que es tinga per presentat
este escrit, s’admitisca, per evacuat el trasllat conferit i resolga
de conformitat a lo exposat en el cos del mateix.
En la Ciutat de València a 3 de Juliol de 2.002.
SIGNAT: En FRANCESC RODRIGO COMES
President
de l’Associació de Bibliotecaris Valencians.
Inici
de página

Contestació
de l’Associació de Bibliotecaris Valencians a les al.legacions
presentades per l'Associació d'Arxivers Valencians i diverses persones que
s'adhereixen a ella.
Conselleria
de Justícia i Administraciones Públiques
Secretaria
General
Serveis
d’Entitats Jurídiques
Col·legis
Profesionals
N/Ref.:
6/2000 -C
AL
SERVEI D’ENTITATS JURÍDIQUES - SECRETARIA GENERAL DE LA CONSELLERIA DE
JUSTÍCIA I ADMINISTRACIONS PÚBLIQUES
SECCIÓ
COL·LEGIS PROFESSIONALS
(C/
Historiador Chabás, 2, Valencia, 46003)
En FRANCESC RODRIGO COMES, President de l’Associació
de Bibliotecaris Valencians, ... respetuosament us EXPOSA:
Que
el 15 de Juliol de 2002 he rebut notificació de un segon escrit
enviat per la Secretaria General del Servei d’Entitats Jurídiques al que
s’adjunten una série d’al·legacions presentades al borrador de
l’Avantprojecte de Llei de Creació del Col·legi Oficial de
Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes de la Comunitat Valenciana
publicat al Diari Oficial de la Generalitat Valenciana de 13 de Maig de
2.002, a l’efecte de comunicar-nos que en el termini de 10 dies podem
efectuar les al·legacions que estimem oportunes.
Que mitjançant el present escrit, evacuem el trasllat conferit, i dins del
termini concedit, efectuem les següents
AL·LEGACIONS
PRIMERA.-
Aclaracions sobre les
al·legacions remeses.-
Inici de
página
De
manera prèvia a formular al·legacions sobre el contingut dels escrits que
este Servei ens ha donat trasllat, i per a una adecuada i clarificadora
exposició de les nostres al·legacions, he d’assenyalar que :
a)
Respecte als escrits presentats per l’Associació TEBAD i per Esperanza
López Villegas i 4 més.
Estos escrits ja ens varen ser traslladats el passat 25 de Juny de 2.002 i
contestats mitjançant les al·legacions presentades per esta Associació
Valenciana de Bibliotecaris el 5 de Juliol de 2.002. Per tant, i respecte
als mateixos, donem per reproduides les al·legacions expressades en aquell
escrit.
b) Respecte als escrits presentats per l’Associació d’Arxivers
Valencians i per Alvar Garcia Gimeno i tres més, i Carmen Latour
Esquer i 14 més.
Els escrits presentats per les persones físiques es limiten a assenyalar
que els seus interessos professionals “PODEN” resultar perjudicats per
la creació del Col·legi Professional de Bibliotecaris, Arxivers i
Documentalistes de la Comunitat Valenciana, i s’ahdereixen a les al·legacions
presentades per l’Associació D’Arxivers Valencians, de la qual, i amb
total seguretat són membres. En conseqüència, i per sistemàtica,
respondren conjuntament als escrits presentats per les persones físiques i
l’Associació d’Arxivers Valencians.
SEGONA.- Inexistència
dels perjudicis al·legats.-
Inici de
página
1. Al·leguen els adherits a l’escrit presentat per l’Associació
D’Arxivers Valencians que la creació del Col·legi Professional de
Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes de la Comunitat Valenciana “pot
perjudicar els seus interessos professionals com a arxivers”.
2. Este motiu d’oposició a la creació del citat Col·legi es
absolutament insostenible en Dret. No es de rebut alegar un suposat
perjudici que, ni d’una manera mínima, s’aconsegueix d’escriure,
exposar ni manifestar.
3. Aleshores, més bé al contrari, com ha manifestat esta Conselleria i ja
han realitzat vàries Comunitats Autònomes exercint el seu autogovern, no
hi ha cap obstacle per a la creació d’este Col·legi, que amb voluntat
integradora es crea per a donar cabuda a tots el professionals d’estes
activitats.
TERCERA.- Contestació
a l’Al·legació 1ª de l’Associació d’Arxivers Valencians i altres
persones que s’hi adhereixen a elles consistent en la “disconformitat
amb el presupòssit de la proposta de creació del Col·legi, de l’existència
de la professió de “Bibliotecari, Arxiver i Documentalista”, donat que
constitueixen professions diverses”.
Inici
de página
1.
No compartim l’al·legació esgrimida per l’Associació Valenciana
d’Arxivers argumentant la diferenciació entre la professió de
bibliotecari i arxiver, ja que l’Administració de l’Estat reconeix que
la professió de Bibliotecari i Arxiver és la mateixa, quan crea el Cos
Facultatiu d’Arxivers, Bibliotecaris i Arqueòlegs i convoca places de
funcionari en eixe sentit, encara que amb distintes seccions (BOE nº 74 de
27 de març de 1987)
2.
L’Administració autonòmica, per exemple la Comunitat Autónoma de
Madrid, reconeix el mateix quan crea el cos de Tècnics Superiors
Facultatius d’Arxius, Biblioteques i Museus i convoca places de
funcionaris en eixe sentit (BOCM nº 246 de 16 d’octubre de 2001)
3.-
L’Administració local considera que és una mateixa professió quan
convoca places de funcionaris amb la denominació de Bibliotecari-Arxiver
(exemples: Torrent, Aldaia; Alfafar; Massanassa; Burjassot, Picassent, etc.)
i encomana a una mateixa persona la gestió o direcció d’eixos serveis:
Biblioteca Pública i Arxiu Municipal.
4-
Les Universitats espanyoles imparteixen distintes titolacions, a nivell de
llicenciatura o diplomatura, amb diverses denominacions, encara que bàsicament
“documentació” o “biblioteconomia” on s’observa que en els seus
plans d’estudi apareixen assignatures com arxivística, biblioteconomia,
gestió d’unitats d’informació, etc. i informen que eixes titolacions
faculten per exercir i accedir a llocs de treball, tant a l’administració
pública com l’empressa privada, en arxius, biblioteques i centres de
documentació (veja’s l’annex I)
5.
No es coneix cap titolació universitaria específica en arxivística a
nivell de llicenciatura o diplomatura.
6.
Especialment en l’administració pública, és habitual el trasvassament
de personal entre un arxiu i una biblioteca o inclús un centre de
documentació.
7.
Les tècniques de gestió de la informació i la seua difusió són les
mateixes en un arxiu, una biblioteca o un centre de documentació, únicament
són distints, i no sempre, els suports materials dels documents. Mirem
alguns exemples:
a)
si un arxiu digitalitza el seu fons i el posa a Internet, la gestió
d’eixe fons serà igual que la d’un centre de documentació o una
biblioteca digital.
b)
Si una corporació municipal registra els seus actes en suport audio o video
i ho deposita a l’arxiu municipal, aquest tindrà uns documents distints
als “tradicionals” en paper i tindrà que gestionar una fonoteca o una
videoteca igual que un centre de documentació.
c)
Una biblioteca pot tindre entre el seu fons documentació antiga
(manuscrits, pergamins, etc.) que una visió tradicional esperaria encontrar
en un arxiu.
8.
Amb la irrupció d’internet i les tecnologies digitals fan que es
disolguen les escases diferències entre arxius, biblioteques i centres de
documentació, confluint totes elles en l’objectiu del tractament de la
informació i la seua difusió.
9.-
Un professional de la informació deu estar preparat, tant en
l’administració pública com en l’empressa privada per poder tractar
tot tipus d’informació, independentment del seu suport documental.
10.-
La diferenciació de les tres professions respón a una visió arcaica i
simplista del suport documental: l’Arxiu gestiona documentació
administrativa i històrica; la biblioteca gestiona llibres (literatura o
consulta) i el centre de documentació gestiona bases de dades. Res més
lluny de la realitat: Un arxiu gestiona documents en suport paper, fotogràfics,
sonors, digitals, etc. igual que una biblioteca documents llibraris, CD’s,
videos, i en el cas de les municipals, per llei, el Fons Local, és a dir,
entre altres, la documentació històrica del municipi; un centre de
documentació gestiona documents en paper, digitals, sonors, etc.
11.-
La majoria de les associacions professionals espanyoles tenen entre els seus
membres a arxivers, bibliotecaris i documentalistes, reconeguent d’eixa
manera la unicitat de la professió, com per exemple:
Artxibozain,
Liburuzain eta Dokumentazainen Euskal Elkartea (ALDEE).
Asociación
de Bibliotecarios, Archiveros, Documentalistas y Museólogos de Extremadura
(ABADMEX).
Asociación
Nacional de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas (ANABAD).
Associació
de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes de les Illes Balears (ABADIB).
Associació
Valenciana d’Especialistes en Informació (AVEI)
Associació
de Bibliotecaris Valencians
Inclús
la propia associació al.legant: Associació d’Arxivers Valencians, compta
entre els seus membres a bibliotecaris-arxivers, que són responsables o
directors de biblioteques municipals i arxius municipals al mateix temps.
12.-
L’Associació de Bibliotecaris Valencians no integra única i
exclusivament a bibliotecaris, ans al contrari, la seua voluntat integradora
des de la seua fundació ha fet que formen part d’ella bibliotecaris,
arxivers i documentalistes, i com diuen els seus estatuts:
ARTICLE
4.-
“Poden
ser membres de l’Associació totes les persones que treballen a les
Biblioteques, Arxius i Centres de Documentació de la Comunitat Autónoma
Valenciana o posseixquen els estudis necessaris per a fer-ho. Per a
inscriure’s a l’Associació, l’aspirant deu sol.licitar-ho.”.
ARTICLE
5.- SON FINALITATS DE L’ASSOCIACIÓ:
“a)
Fomentar la relació social i humana entre les persones que treballen a les
Biblioteques, Arxius i Centres de Documentació valencians.
b)
Facilitar l’intercanvi d’experiencies entre els seus membres en el camp
de la seua professió per ampliar els seus coneiximents i preparació.
c)
Dur a terme tot allò que puga contribuir al progrés, a l’enaltiment i a
la cooperació en el camp de les tècniques bibliotecaries, arxivistiques i
documentals.
d)
Millorar els serveis de les Biblioteques, Arxius i centres de Documentació,
mitjançant estudis d’investigació, informació de noves tècniques,
relacions amb entitats anèlogues nacionals i extrangeres, participació en
Congressos, Assemblees, Conferencies, Exposicions, Publicacions Informatives
i documents sobre eixes especialitats....”
13.-
És fals que l’Associació d’Arxivers Valencians associe als arxivers,
al menys a tots, més bé a uns quants, i al menys exclusivament, perquè
com s’ha dit abans, també tenen entre els seus socis alguns, no molts,
bibliotecaris.
14.-
A més a més, esta activitat, a la majoria de Corporacions Locals de la
Comunitat Valenciana està desenvolupada per Arxivers/bibliotecaris, és
a dir, es reconeix majoritàriament com una mateixa professió.
Així:
Alacant, Albaida, Alcoi, L'Alcúdia, Aldaia, Alfafar, Algemesí, Alginet,
Almussafes, Albatera, Les Alqueries, Bellreguard, Benicarló, Benicàssim,
Benidorm, Benifaió, Benissa, Bocairent, Burjassot, Callosa d'En Sarrià,
Callosa de Segura, el Campello, Carlet, Castalla, Castelló de la Plana,
Catarroja, Cocentaina, Crevillent, Cullera, Elda, Elx, Foios, Gandia,
Godella, Guardamar de Segura, Llíria, Massamagrell, Massanassa, Mislata,
Monòver, Montcada, Novelda, Oliva, Onda, Pego, Petrer, Puçol, Picassent,
Riba-roja, Sagunt, Sant Vicent del Raspeig, Sax, Segorbe, Soneja, Tavernes
Blanques, Tavernes de Valldigna, Torrent, Villena, Vinarós, Xàbia, Xixona,
Xirivella.
Solament,
hi ha Arxivers a:
Alboraia,
Alzira, Carcaixent, Dénia, Ibi, Manises, Nules, Ontinyent, Orihuela,
Paterna, el Puig, Sueca, Torrevieja, Valencia, la Vila Joiosa, Xàtiva.
En
alguns Ajuntaments, com Alacant, Castelló i Gandia, hi ha arxivers sols, i
arxivers bibliotecaris.
CUARTA.- Contestació
a l’Al·legació 2ª de l’Associació d’Arxivers Valencians i altres
persones que s’hi adhereixen a elles consistent en la impossibilitat de
col·legiació de les activitats de bibliotecari, arxiver i documentalista,
a falta d’una reglamentació prèvia per la legislació bàsica estatal.-
Inici
de página
1. Ni compartim ni comprenem la segona al·legació formulada per
l’Associació d’Arxivers Valencians per la manca de sentit racional i
desdibuixament de la realitat social i jurídica, tant en la vessant autonòmica
como estatal. Així mateix, es realitza en esta segona al·legació una ERRÒNEA
interpretació de la normativa estatal i autonòmica sobre competència per
a la creaciò de Col·legis Oficials PLENA de contradicciones i
negacions de realitats, únicament fruit de la inconsistència d’este
motiu.
2. A més, és una patent contradicció demanar que es limite la creació
del Col.legi Oficial que es preten crear als bibliotecaris i documentalistes
de la Comunitat Valenciana, renunciant a la inclusió indeguda dels arxivers
valencians, que es demana a esta segona al.legació, amb la petició de
rebujar continuar la tramitació de l’avantprojecte de llei de creació
del col.legi i l’arxiu de la petició de creació presentada per
l’Associació de Bibliotecaris Valenciana que figura al final de les seues
al.legacions. Deurien demanar una cosa o una altra, però no les dues
alhora, excepte que en la primera petició pensen que són professions
distintes i en la segona, com que es senten impicats en la mateixa professió
demanen el rebuig total, cosa que ens torna a demostrar la inconsitència i
sentit dels motius d’oposició alegats.
3. La Constitució Espanyola, en el seu article 149.1.18, reserva a
l’Estat la competència sobre les bases del règim jurídic de les
Administracions Públiques, i en el seu article preveu que la Llei regularà
les peculiaritats pròpies del règim jurídic dels col·legis
professionals. La legislació bàsica estatal en esta matèria es troba
recollida a la Llei 2/1974, de 13 de febrer, de Col·legis Professionals,
modificada per la Llei 74/1978, de 26 de desembre, el Reial Decret-Llei
5/1996, de 7 de juny, y la Llei 7/1997, de 14 d’abril, de Mesures
Lliberalitzadores en Matèria de Sol y de Col·legis Professionals.
4.
Però, tal i com manifestarem en la Memòria acompanyada a la nostra sol·licitud,
l’Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana, en el seu article
31, apartat 22, confereix a la Generalitat Valenciana competència
exclussiva en matèria de Col·legis Professionals i exercici de professions
titulades, sese perjudici d’allò establit en el articles 36 y 139 de
la Constitució. En ús d’aquestes competències es va promulgar la Llei
6/1997, de 4 de desembre, de Consells y Col·legis Professionals de la
Comunitat Valenciana, i en el seu articulat es disposa que la creació
de Col·legis Professionals amb àmbit d’actuació a la Comunitat
Valenciana, sense perjudici de l’àmbit territorial dels ja existents, es
farà mitjançant Llei de la Generalitat Valenciana, prèvia audiència
dels Col·legis Professionals existent que puguen veure’s afectats.
5.
A partir de 1978, es vàren crear a nivell estatal els estudis de
Biblioteconomia i Doumentació amb caràcter universitari. Per Reial Decret
912/1992, de 17 de juliol, s’establí el títol de llicenciat en
documentació, amb caràcter oficial i validessa en tot el territori de
l’Estat. Posteiorment, ambdos fòren recollits al Reial Decret 1.954/1994,
de 30 de Septembre, mitjançant el que s’homologuen al catlèg de títols
universitaris oficials creat perl Reial Decret 1.497/1987, de 27 de
novembre.
6.
Diverses universitats espanyoles ja fa una sèrie d’anys que oferten la
llicenciatura en els seus plans d’estudi, entre elles, la Universitat
Politècnica de València, mentre la Universitat de València-Estudi General
oferta la Diplomatura en Bliblioteconomia. Actualment hi ha diverses
universitats que organitzen ensenyances dedicades a l’obtenció de la
llicenciatura de documentació o similar, i que la realitat social ens
mostra que ja han eixit promocions de llicenciats d’altres universitats de
l’Estat, i no només a la Comunitat Valenciana, resulta a més de
convenient, fins i tot necessari, crear un col·legi professional
i adecuar les condicions de col·legiació d’aquestos professionals perquè
puguen integrar-se al Col·legi que es preten crear.
7.
El Tribunal Constitucional i el Tribunal Suprem han manifestat els criteris
concrets per a definir que s’adentre per profesisions col·legiades,
acollint tant a les que requereixen titulació universitària per al seu
exercici com, singularment, les que no, si bé ambdues categories
coincideixen en gaudir d’una reserva d’actividat.
8.
En este sentit, cal apuntar que en altres Comunitats Autònomes de l’Estat
espanyol, els legisladors autonòmics ja han legislat lleis de creació
de col·legis oficials de bibliotecaris i documentalistes . Es el cas,
verbi gratia, de la Comunitat Autònoma de Catalunya on el legislador
català, ja en l’any 1985 mitjançant la Lllei 10/1985, de 13 de juny, va
crear el Col·legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya
(BOE 185/1985 de 03-08-1985, pàg. 24714), llei que posteriorment ha estat
modificada per a la seua adaptació a la realitat social, per la Llei
14/1998, de 19 de novembre (BOE 10/1999 de 12-01-1999, pàg. 1210), en
virtud de l’artícle 9.23 del seu Estatu d’Autonomia.
9.
D’acord amb allò assenyalat, la regulació del col·legis professionals i
de l’exercici de les professions titulades han d’efectuar-se mitjançant
llei. Així doncs, davant el buit existent en l’àmbit territorial de la
nostra comunitat d’un col·legi de professionals bibliotecaris,
documentalistes, i arxivers que represente els interessos generals de la
professió, especialment en les sues relacions amb l’Administració, que
ordene l’exercici professional en qualsevol de les seus formes i
modalitats, que defense els interessos professionals dels col·legiats i que
vetle perquè l’activitat professional s’adecue als interessos dels
ciutadans, l’Associació de Bibliotecaris Valencians va instar a la
Generalitat Valenciana a la creació d’este col·legi.
10.
Aleshores, de conformitat amb el nostre Estatut d’Autonomia, els criteris
assenyalats per el Tribunal Constitucional i per el Tribunal Suprem, així
com allò dictaminat favorablement per la Conselleria de Cultura, Educació
i Ciència per a la creació del esmentat Col·legi, no hi ha cap impediment
legal per a la continuació del present procediment de constitució.
Inici
de página
QUINTA.- Contestació
a l’Al·legació 3ª de l’Associació d’Arxivers Valencians i altres
persones que s’hi adhereixen a elles consistent en la inexistència d’un
interés públic per a crear un Col·legi Professional de Bibliotecaris,
Arxivers i Documentalistes.-
1.
Realitzar l’afirmació que encapçala este parragraf, per part de
l’Associació d’Arxivers Valencians, tal vegada reflexe la seua realitat
laboral de caràcter funcionarial, però en absolut la realitat valenciana
en aquest camp.
2.
El col.legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes de la
Comunitat Valenciana que es propossa crear te com a objectiu agrupar i
defendre els interessos professionals dels seus associats, independentment
de la seua situació laboral i de si estan o no al servei de
l’administarció pública.
3.
Desconeixer que cada dia més l’empressa privada oferta llocs de treball
per a professionals de la informació és desconeixer la realitat actual. La
condició funcionarial sols s’adquireix, i no sempre, en l’administració
pública, estatal, autonòmica o local, però no en organismes autònoms,
fundacions, empresses estatals o privades, grans o xicotetes.
4.
No podem oblidar que en els últims anys el nombre de matriculats i
titulats en aquests estudis ha experimentat un considerable creixement,
fet que ja en el seu dia va coincidir amb la instauració de la democràcia,
implicant-hi una revalorització de la cultura i de la seua extensió,
mitjançant el desenvolupament educatiu, la difusió de la lectura i les
necessitats creixents d’informació i documentació.
5.
Així, per una part, el creixement de la red de biblioteques i la
complexitat de les tècniques i organització de les mateixes, junt amb el
notable increment de la producció científica i tècnica, amb la constant
evolució del mètodes i tècniques de reunió, classificació i distribució
de documents i la diversitat de les bases de dades, han convertit al
bibliotecari, documentalista i arxiver amb un vertader professional. Per
l’altra part, les noves necessitats socials, el fenòmen de la
globalització i àdhuc les noves tecnologies incideixen en les tasques i
funcions d’aquestos professionals.
6. El bibliotecari, documentalista i arxiver són hui en dia un
professional, i la seua funció és organitzar i administrar biblioteques
amb el coneixement dels mètodes de catalogació i ordenació de fons
bibliogràfics i, així mateix, informar sobre la documentació i
seleccionar-la amb un coneixement científic de les bases de dades i de les
tècniques de selecció i distribució per oferir un bon servei públic
al ciutadà en uns casos, i en altres, per ser una peça fonamental en les
institucions, fundacions i empreses privades.
7.
Com diu l’escrit de presentació dels estudis de la Diplomatura en
Biblioteconomia i Documentació de la “Escuela Universitaria de
Biblioteconomia y Documentación, de la Universidad Complutense de Madrid”
:
“Hasta
hace unos años el sector público era el principal empleador de
bibliotecarios, archiveros y, en menor medida, de documentalistas. En
la actualidad esta tendencia ha cambiado y es el sector privado el que más
puestos cubre. Es un sector el de Información y
Documentación un tanto desestructurado en el que no existe un perfil homogéneo.
Así conviven desde los perfiles tradicionales de bibliotecario, archivero o
documentalistas hasta perfiles más amplios como gestor de la información o
incluso gestor del conocimiento. “
8.
Per altra part, es inaplicable al present cas la Sentència de 31 de Gener
de 2.002 dictada per la Secció Primera de la Sala de los Contenció-Administratiu
del Tribunal Superior de Justícia de la Comunitat Valenciana, citada per
l’Associació d’Arxivers Valencian al seu escrit, i referent a un supòssit
absolutament diferent al present, doncs fa referència a una activitat
específicament funcionarial, como és la desenvolupada pels
Secretaris, Interventors i Tresorers de l’Administració Local que
desenvolupen les seus tasques a l’àmbit exclussivament funcionarial. Com
acertadament assenyala la sentència referenciada, “la actividad de
aquellos profesionales que se limitan EXCLUSIVAMENTE
a prestar servicios a la Administración, como funcionarios, sometidos a una
relación administrativa de sujeción especial, es totalmente ajena al fin
de los Colegios Profesionales, que no es otro que la ordenación y regulación
del ejercicio privado de las profesiones”. Y segueix assenyalant “un
Colegio de Funcionarios, en el sentido que aquí se contempla. Está
materialmente imposibilitado para ejercer la mayor parte de las funciones públicas
que el legislador le encomienda a los Colegios Profesionales”.
9.
En canvi, la professió de bibliotecari, documentalista o arxiver NO
és una activitat exclussivament funcionarial. Evidentment, les
corporacions e institucions públiques tenen bibliotecaris, arxivers, i
documentalistes com també tenen lletrats, economistes, metges, informàtics,
arquitectes, aparelladors, etc. Però, açò no limita que estos
professionals s’agrupen en Col·legis Professionals. A més, i com
assenyala la Escuela Universitaria de Biblioteconomia y Documentación, de
la Universidad Complutense de Madrid “Hasta hace unos años el sector público
era el principal empleador de bibliotecarios, archiveros y, en menor medida,
de documentalistas. En la actualidad esta tendencia ha cambiado
y es el sector privado el que más puestos cubre.”.
10.
Per tant la creació del Col.legi si estaria justificada en aquest punt al
adreçar-se igualment a aquells professionals que desenvolupen el seu
treball en l’empressa privada.
11.
Negar este principi seria com negar la justificació de l’existència, per
exemple, del col.legi de metges basant-se en que un gran nombre dels seus
membres treballen per a la sanitat pública.
Inici
de página
SEXTA.-
Contestació a l’Al·legació
4ª de l’Associació d’Arxivers Valencians i altres persones que s’hi
adhereixen a elles consistent en la falta de legitimació per a proposar la
creació del Col·legi o per a redactar els Estatuts Provissionals.-
1.
L’Associació de Bibliotecaris Valencians inclou entre els seus membres a
un apreciable nombre d’arxivers valencians, com així ho demostra la seua
nòmina d’afiliació.
2.
L’Associació de Bibliotecaris Valencians no integra única i
exclusivament a bibliotecaris, ans al contrari, la seua voluntat integradora
des de la seua fundació ha fet que formen part d’ella bibliotecaris,
arxivers i documentalistes, i com diuen els seus estatuts.
ARTICLE
4.-
“Poden
ser membres de l’Associació totes les persones que treballen a les
Biblioteques, Arxius i Centres de Documentació de la Comunitat Autónoma
Valenciana o posseixquen els estudis necessaris per a fer-ho. Per a
inscriure’s a l’Associació, l’aspirant deu sol.licitar-ho.”.
ARTICLE
5.- SON FINALITATS DE L’ASSOCIACIÓ:
“a)
Fomentar la relació social i humana entre les persones que treballen a les
Biblioteques, Arxius i Centres de Documentació valencians.
b)
Facilitar l’intercanvi d’experiencies entre els seus membres en el camp
de la seua professió per ampliar els seus coneiximents i preparació.
c)
Dur a terme tot allò que puga contribuir al progrés, a l’enaltiment i a
la cooperació en el camp de les tècniques bibliotecaries, arxivistiques i
documentals.
d)
Millorar els serveis de les Biblioteques, Arxius i centres de Documentació,
mitjançant estudis d’investigació, informació de noves tècniques,
relacions amb entitats anèlogues nacionals i extrangeres, participació en
Congressos, Assemblees, Conferencies, Exposicions, Publicacions Informatives
i documents sobre eixes especialitats....”.
3.
És fals que l’Associació d’Arxivers Valencians associe als arxivers,
al menys a tots, més bé a uns quants, i al menys exclusivament, perquè
com s’ha dit abans, també tenen entre els seus socis alguns, no molts,
bibliotecaris.
4.
L’Associació de Bibliotecaris Valencians, des de la seua fundació
l’any 1990 ha organitzat entre altres cursos sobre arxivística i arxius,
participant els seus membres en diverses activitats en eixe camp.
5.
Si durant dotze anys ha treballat per la dignificació professional dels
bibliotecaris, els arxivers i els documentalistes i la millora dels serveis
corresponents, si es considera legitimada per promoure un Col.legi Oficial
de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes.
6.
Cal senyalar que a esta iniciativa s’ha sumat una altra associació,
l’Associació Valenciana d’Especialistes en Informació (AVEI) que
agrupa un important nombre de professionals dels camps esmentats.
7.
Al contrari, no s’enten la pretensió de l’Associació d’Arxivers
Valencians de rebutjar la creació del col.legi, ja que la col.legiació no
és obligatoria, ni es veu la seua legitimació per a sol.licitar-ho donada
la seua escasa representació professional i la seua recent fundació.
8.
En quant al funcionament democràtic que exigeix l’article 36 de la
Constitució, és plenament compatible amb l’encomanda a l’Associació
de Bibliotecaris Valencians d’aprovar els estatuts provisionals del
Col.legi, ja que són els seus promotors i per tant no es pot encomanar a
unes persones o associacions que no solament no el promouen, sino que volen
que no es cree. L’aprovació dels estatuts d’una entitat correspón als
promotors i no pot fer-se “urbi et orbe”, perquè això significaria que
mai s’alcançaria el “quorum” necessari al desconeixer-se el “cos
electoral”. Cal afegir en este apartat que l’AVEI ha al.legat i
l’Associació de Bibliotecaris Valencians ha fet seua eixa al.legació, la
seua voluntat de participar en el procés constitutiu del Col.legi Oficial,
el que mostra la nostra voluntat integradora.
9.
En cap moment s’ha negat la participació dels arxivers en eixe procés,
tot i que els arxivers associats a l’Associació de Bibliotecaris
Valencians o a l’AVEI, o que en un futur s’associen,
participen de ple dret en totes les accions conduents a la creació del
col.legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i Documentalistes de la
Comunitat Valenciana.
Així doncs, i en virtud del antecedents descrits anteriorment,
SOL·LICITE AL SERVEI D’ENTITATS JURÍDIQUES DE LA
CONSELLERIA DE JUSTÍCIA I ADMINISTRACIONS PÚBLIQUES
que es tinga per presentat este escrit, s’admitisca, per evacuat
el trasllat conferit i resolga de conformitat a lo exposat en el cos
del mateix.
En la Ciutat de València a 25 de Juliol de 2.002.
SIGNAT:
En FRANCESC RODRIGO COMES
President
de l’Associació de Bibliotecaris Valencians.
Inici
de página

Informe
de la Direcció General del Llibre, Arxius i Biblioteques contestant a les
al.legacions presentades per l’Associació d’Arxivers Valencians.
Con
relación al escrito enviado
por la Secretaria General el
30 de septiembre en el que solicitaba a esta Dirección General que informara sobre las alegaciones presentadas al
Anteproyecto de Ley de creación
del Colegio Oficial de Bibliotecarios Archiveros
y Documentalistas, la Dirección
General del Libro, Archivos y
Bibliotecas
INFORMA;
Respecto
a la primera alegación, esta Dirección
General quiere dejar bien
claro que no existe una división entre la profesión de archivero y
bibliotecario, ni a nivel documental ni a nivel profesional, en contra da la afirmación del escrito presentado por la Asociación de
Archiveros Valencianos.
A
nivel docente, como ya se informó en el anterior informe de esta Dirección
General, hasta fechas muy recientes no han existido unos estudios
profesionales relacionados con los archivos, bibliotecas y centros de
documentación. Tan sólo existía una Escuela de Bibliotecarios dependiente
de la Diputación de Barcelona y los estudios que se realizaban, a nivel
estatal, de forma intermitente, En 1978 se crearon, por primera vez, los
estudios de Biblioteconomía y Documentación con carácter universitario a
nivel de diplomatura. Posteriormente,
por el R.D, 912/1992, de 17 de julio, se estableció una Licenciatura de
Documentación también para todo el Estado. Dichos estudios engloban
siempre todas las materias relacionadas con los
archivos, bibliotecas y documentación. Por lo tanto, no existe, una
diplomatura o licenciatura estrictamente de archivos.
De
hecho, actualmente ninguna universidad española ha establecido un título
universitario de archivística, ya que este no cumpliría con las
directrices generales propias de los planes de estudios conducentes a su
obtención, de acuerdo con las pautas marcadas por el R.D. 1.497/1987 de 27
de noviembre, por el que se establecen directrices generales comunes de los
planes de estudios de los títulos universitarios de carácter oficial.
A
nivel profesional, la administración del Estado tiene creado el Cuerpo
Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos desde 1858, por lo
que se puede comprobar
que la unidad de la profesión
es un tema que nunca se ha
discutido. En 1949 se creó la Asociación Nacional de Archiveros,
Bibliotecarios y Documentalistas, que todavía existe. Posteriormente, las
Comunidades Autónomas también han reconocido esta unidad de la profesión.
Por ejemplo, la Generalitat
Valenciana tiene clasificadas todas estas plazas como archiveros y
bibliotecarios, y de hecho todos los funcionarios que engloba dicha
clasificación pueden concursar a plazas de archivos y bibliotecas
indistintamente. Lo mismo ocurre con la mayoría de ayuntamientos, que
tienen plazas comunes para archivos, y bibliotecas.
Las
técnicas de gestión y de difusión de la información son las mismas en un
archivo, una biblioteca, o un centro de documentación, lo que cambia son
los soportes documentales. Evidentemente, un buen profesional debe de estar
preparado para trabajar sobre cualquier tipo de soporte. Por otra parte en
las bibliotecas suelen existir muchas veces fondos archivísticos, como
ocurre en la Biblioteca Valenciana: en los archivos también suelen existir
bibliotecas profesionales y especializadas, como ocurre en el Archivo del
Reino de Valencia. Por otra parte, los nuevos soportes documentales en audio
o vídeo se pueden encontrar tanto en un archivo como una biblioteca o un
centro de documentación, por lo que los profesionales deben de conocer
todas las técnicas de gestión de dicha documentación.
En
segundo lugar, esta Dirección General cree que las actividades de bibliotecario,
archivero y documentalista puedan perfectamente someterse a colegiación,
Tenemos el ejemplo del Colegio de Bibliotecarios y Documentalistas de Cataluña
y por lo tanto sobran comentarios.
De
hecho, tanto la normativa estatal en materia de colegios profesionales,
contemplada en la Ley 2/1974, de 13 de febrero, modificada por la Ley
74/1978, de 26 de diciembre, y por la ley 7/1997, de 14 de abril, de medidas
liberalizadoras en materia de suelo y colegios profesionales, y la ley
6/1897, de 4 de diciembre, de Consejos y
Colegios Profesionales de la
Comunidad Valenciana; como la de la
Generalitat Valenciana, con te ley 6/1997, de 4 de diciembre de Consejos y
Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana, y el Decreto 4/2002, de 8
de enero, del Gobierno Valenciano por el que se aprueba el Reglamento de
Desarrollo de la Ley 6/1997, de 4 de diciembre, de la Generalitat
Valenciana, de Consejos y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana,
se establece que "se deberá de incorporar la titulación académica o
profesional". En la actualidad, como ya se ha comentado, la universidad
sólo reconoce la diplomatura y la licenciatura de biblioteconomía y
documentación, y en ella se incluye también la profesión de archivero.
Respecto
de la tercera alegación de Que no existe justificación de la concurrencia
de interés público para crear un colegio profesional, esta Dirección
General ha de contestar que no está de acuerdo con esta afirmación, ya
que precisamente todas las profesiones relacionadas con la información y la
cultura son profesiones de futuro, como constatan todos los estudios
relacionados con temas profesionales. Por otra parte, si bien en un
principio la profesión de archivero y bibliotecario estuvo íntimamente
relacionada con las instituciones públicas, cada día más empresas
privadas contratan sus propios archiveros, bibliotecarios y documentalistas,
prueba evidente del desarrollo de esta
profesión.
Por
ejemplo, hoy en día es difícil pensar en una empresa relacionada con el
mundo de la información, como la prensa, televisión, radio. etc..., que
no tenga sus propios bibliotecarios y documentalistas. Todo ello por
no hablar de la banca,
empresas de telefonía, etc. Por otra parte, el desarrollo de las nuevas
tecnologías, con Internet a la cabeza, está abriendo unas posibilidades
insospechadas para la profesión hace tan sola unos años.
Por
último y por lo que se
refiere a la cuarta alegación de que la Asociación de Bibliotecarios Valencianos no representa a los
archiveros valencianos, por lo que carece de legitimación para proponer la
creación o para redactar los estatutos de un Colegio Oficial, esta Dirección
General entiende que es una afirmación totalmente fuera de lugar.
Primero
porque esta Dirección General entiende que cualquier asociación
relacionada con la profesión está facultada para proponer la creación de
un Colegio Oficial. En segundo lugar porque todas las asociaciones
profesionales que existen en la Comunidad Valenciana, independientemente de
su denominación, tiene en su seno a personas que compatibilizan los
trabajos de archivos, bibliotecas y documentación. Esto es así porque la mayoría de puestos de
trabajo están contemplados como archiveros-bibliotecarios-documentalistas,
por lo tanto son las mismas
personas las que realizan dichos
trabajos.
Por
ejemplo, muchas de las personas que forman parte de
la Asociación de Bibliotecarios también forman parte de la Asociación
de Archiveros, un hecho absurdo que se explica porque es una profesión en
crecimiento que hasta hace pocos años no ha tenido unos estudios reglados.
Lo mismo ocurre con la Asociación Valenciana de Especialistas en Informaron
y la Asociación de Técnicos
Especialistas en biblioteconomía, Archivos y Documentación de Alicante. En
todas ellas existen personas que trabajan en archivos, bibliotecas y centros
de documentación.
Creemos
que con esta actitud se esta reproduciendo una "discusión bizantina", un
hecho ya denunciado hace un año
por José Luis Bonal Zazo, doctor
en documentación por la Universidad de Salamanca y profesor de
Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Extremadura, en su libro sobre "La descripción archivística normalizada:
origen, fundamentos, principios y técnicas". Según dicho
especialista,
La
archivística ha sido, durante mucho tiempo, una disciplina tendente al
aislamiento… La aparición de la teoría archivística durante
el siglo XIX y su consolidación durante el siglo
XX, lejos de terminar
con este hábito multisecular, contribuyó a definir unas particularidades
distintivas.
La
descripción no se ha librado de este proceso... Pese al evidente
paralelismo, la influencia mutua ha sido, durante mucho tiempo, inexistente.
Mientras que el análisis documental en el campo de la documentación y la
biblioteconomía alcanzaba un alto grado
de desarrollo y uniformidad, la descripción archivística
era, como afirma Victoria Arias, objeto de discusiones casi
bizantinas",
Por
todo ello, esta Dirección General considera que no deben de ser atendidas dichas alegaciones, ya que no se ajustan a derecho
ni a la realidad socioprofesional existente en estos momentos. Es más, se
considera que la creación de
un Colegio Profesional puede ser el
marco idóneo para que se debatan
los intereses y los problemas de todos los profesionales que formen parte de
dicho colegio. Todo ello porque esta Dirección General cree, como ya
afirmaba Antonio Matilla Tescón en 1963, que "Los archiveros no pueden
ser excepción en la actividad de la vida presente, que exige en todas las
funciones, aparte de una mutua
coordinación, la racionalización de los procesos y la normalización de
las formas"
Valencia,
16 de diciembre de 2002
El Director General del Libro,
Archivos y Bibliotecas
José
Luis Villacañas Berlanga
Inici
de página

Entrevistes
amb els partits polítics i grups parlamentaris per explicar-los el projecte
del Col.legi Oficial.
Dintre
de la nostra linea de donar a coneixer al major nombre possible de persones
i entitats el projecte del Col.legi Oficial de Bibliotecaris, Arxivers i
Documentalistes, així com explicar la nostra visió de les biblioteques,
els arxius i els centres de documentació, ens hem adreçat als partits polítics
per mantindre una serie d’entrevistes que ajudaren a eixa finalitat.
Fins
ara hem celebrat reunions amb destacats dirigents dels partits polítics i/o
grups parlamentaris Bloc Nacionalista Valencià; Partit Popular i Unió
Valenciana.
Respecte
al Col.legi Oficial, a tots tres partits els hem transmitit la nostra
intenció de que siga el més plural, obert, representatiu i integrador
possible. Volem que el col.legi siga una veu única i forta de la professió
i els professionals i que dins d’ell tots encontren un marc de treball
adequat a les seues experiències laborals i professionals.
Com
a mostra de la voluntat expressada abans, hem insistit en senyalar que al
projecte s’ha sumat inmediatament l’AVEI, l’altra associació
representativa del sector, i les reunions que hem mantingut amb diferents
estaments oficials, entre els que destaquen les universitats valencianes i
el modul de biblioteconomia.
En
tots els casos hem explicat les passes donades i l’estat en que
s’encontra l’expedient administratiu de creació del Col.legi Oficial.
Els
tres partits polítics amb els que hem parlat fins ara han acollit
favorablement les nostres explicacions i manifestat la seua simpatia pel
projecte, el que es resumeix en el següent:
-
El
convenciment de que el Col.legi és necessari tant per als professionals
com per a la societat, al configurar-se com un marc de representació
dels bibliotecaris, els arxivers i els documentalistes tant de cara a
l’administració com a la propia societat i el mon educatiu.
Inici
de página
|